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Historia · ALMA DE CAMPEONES · 13/09/2013

El rugby, una pasión tucumana

Desde 1985 y durante diez años, la provincia se impuso como referente de este deporte a nivel nacional y de reconocimiento internacional. Aún hoy la región se desataca y es semillero constante de Pumas, Pumitas, Pampas y Jaguares. Historias y anécdotas que pintan el fenómeno del gran rugby tucumano.

Desde 1985 y durante diez años, la provincia se impuso como referente de este deporte a nivel nacional y de reconocimiento internacional. Aún hoy la región se desataca y es semillero constante de Pumas, Pumitas, Pampas y Jaguares. Historias y anécdotas que pintan el fenómeno del gran rugby tucumano.

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\"Si usted es un aficionado del rugby y si algún día va a la Argentina, no se olvide de presenciar un partido en Tucumán. Allá usted verá una cosa única en el mundo. Única porque esa ciudad, situada en pleno corazón de América del Sur, está chiflada de rugby, y como sus habitantes son orgullosos y acogedores, esto da un espectáculo incomparable. En esta pasión y orgullo se encuentra, quizás, la explicación del empate poco glorioso concedido allí por el quince de Francia. En apariencia solamente, porque cuando uno ha vivido el infierno de Tucumán, se comprende mejor”.

Con este párrafo inició su crónica el periodista enviado por el diario francés Midi Olympique para cubrir el partido que los Naranjas –como llaman al seleccionado tucumano de rugby– le empataron a Francia en junio de 1988. Fue apenas unos siete meses después de que la selección tricolor se ubicara como el segundo mejor equipo del planeta, tras perder en la final del primer Mundial de rugby ante los poderosos y por aquel entonces imbatibles All Blacks de Nueva Zelanda. 

“Con el pitazo final del árbitro se produce en Atlético Tucumán lo que no se ve en ningún otro estadio. Los espectadores no sólo cantan sino que también bailan. Y bailan a la brasileña, lo cual le haría decir a Jacques Fouroux (técnico francés): ‘Parece el Maracaná, con 180.000 espectadores menos, pero Maracaná’, con toda su locura y alegría. Ese martes a la noche Tucumán era el campeón del mundo. Los jugadores daban la vuelta de honor en medio de aplausos y danzas. Puedo asegurarles que en Francia nunca se vio algo así, de ningún equipo, ni del público, ni aun después de un título de campeón. Tucumán, sin dudas, es la ciudad más aficionada al rugby de la Argentina. Ahí, donde se perfilan las primeras ondulaciones de la cordillera, encima de los cañaverales, los franceses aprendieron que el rugby puede vivir en otra parte que en el césped demasiado verde de los ingleses y de sus descendientes”.

Así concluía su nota el periodista galo. Así describía lo que vivió aquella noche del 7 de junio de 1988 cuando Tucumán logró empatarle a Francia. Antes, los Naranjas habían conseguido grandes e inolvidables triunfos a nivel internacional: Stade Toulousian (1979) y Counties de Nueva Zelanda (1982), los más notables. También una espectacular victoria en 1982 sobre Los Pumas, aquel equipo argentino que acababa de retornar de Sudáfrica con el único triunfo cosechado sobre los Springboks, aunque con el nombre de Sudamérica XV. Luego del empate sobre Francia llegaron otras memorables noches en el Monumental, como las del tremendo triunfo sobre Francia, por 25 a 23 en 1992, o los partidos ante las selecciones de Inglaterra, de Nueva Zelanda y de Sudáfrica, por nombrar las noches más apasionadas que vivió esta pasión tucumana.

ÉPOCAS DE GLORIA

Eran épocas de gloria. Fue la década más rica del rugby tucumano, en la que cosechó siete títulos argentinos (85, 87, 88, 89, 90, 92 y 93). Era la época en que Tucumán mandaba en el concierto nacional, al punto de llegar a contar con ocho representantes en el plantel de Los Pumas que participó en el Mundial 91 en las islas británicas. También de grandes aportes a Los Pumitas. La época en que el rugby de Tucumán trascendió al mundo. La época en la que se consolidó como el segundo deporte de la provincia, después del fútbol; en la que todos, en estas tierras, sabían, al menos, algo de rugby. Cuando la gente que venía de afuera se sorprendía al observar que el mozo, el taxista, los empleados del hotel, cualquier ciudadano común, le podía hablar de este deporte o de los jugadores Naranjas. Porque toda la ciudad era hincha del seleccionado. Fue entonces cuando nació la “mística naranja”. ¿Por qué? Porque esta ciudad está chiflada de rugby, como dijo el periodista francés.

La introducción sirve para ilustrar y comprender un poco mejor por qué el rugby es tan fuerte en Tucumán. Hoy no se lo vive con tanto furor, pero sí con la misma pasión que en aquella época dorada y mantiene un lugar de privilegio en el deporte tucumano. Quizás ya no se llene el Monumental de Atlético como lo hacían los hinchas “decanos”. Esa concurrencia bajó de los 25.000 que colmaban un estadio de fútbol a las 12.000 personas que ocuparon cada centímetro de La Caldera de Lawn Tennis, en la final del Campeonato Argentino de 2008, lo que significó el récord de público en una cancha de rugby. En algo más de 18 años cambió el escenario pero la pasión por los colores del seleccionado se mantiene intacta. Porque Tucumán, después de un tiempo de reposo volvió a ser protagonista a nivel nacional. Fue campeón en 2005 (venció a Mendoza en la final, en la cancha de Lawn Tennis), segundo en las cuatro finales siguientes y otra vez campeón, en 2010, cuando le ganó Rosario en el duelo decisivo, llevado a cabo en Fisherton, en la cancha del Jockey rosarino.

El rugby de Tucumán sigue siendo uno de los mejores del país. Hoy cuenta con tres jugadores en Los Pumas (Julio Farías Cabello, Benjamín Macome y Nicolás Sánchez), una decena más de jugadores que integran los seleccionados de los Pampas XV y los Jaguares, y otros tantos jóvenes que piden pista en Los Pumitas. También se cuenta con cinco jugadoras en el seleccionado nacional de rugby femenino, Las Pumas. Además, un entrenador en el staff de la UAR (Daniel Hourcade) y al mismo presidente de la Unión Argentina (Cacho Castillo). Tucumán, sigue siendo gran referente en el rugby nacional, un lugar que se ganó con creces a lo largo de su historia, que se empezó a escribir allá por la década del 30. 

El rugby en Tucumán sigue siendo el deporte más importante en la provincia después del fútbol. Porque sus equipos, al igual que la selección, son siempre grandes protagonistas en el Torneo del Interior y en el Nacional de Clubes. También porque se ha incrementado el número de clubes, en especial en el interior de la provincia, con la incorporación de seis equipos desde 1998 (Tafí Viejo R.C.; Coipu, de Famaillá; San Isidro, de Lules; La Querencia, de Alberdi, y Aguará Guazú, de Aguilares y el de Monteros). Además de los que surgieron en la capital: San Martín y el reaparecido CEC. En consecuencia, también se amplió la base de jugadores en un gran número. También de jugadoras, con el gran repunte del rugby femenino, surgido a mediado de los 90 y consolidado en los últimos cinco años, con equipos en distintas partes de la provincia.

Los clubes de Primera que participan en el Regional del Norte junto con los equipos de Salta y de Santiago del Estero son: Tucumán Lawn Tennis (suma 9 títulos), Universitario (22), Tucumán Rugby (20), Los Tarcos, (12), Natación y Gimnasia (7), Huirapuca y Cardenales (4 cada uno), Lince R.C. y Jockey Club. A ellos se suman los clubes que participan en la Zona Desarrollo: Bajo Hondo, Corsarios, Tafí Viejo, Coipu, San Isidro, CEC, San Martín, Aguará Guazú y La Querencia.

CRIADERO DE PUMAS

Lo que tal vez explique mejor la recuperación del rugby tucumano, es que el criadero de Pumas volvió a producir como en los 80 y en los 90. Después de varios años de sequía, cuando los triunfos no acompañaban y la selección albiceleste sólo contaba con un par de tucumanos (Omar Hasán y José María Núñez Piossek), hoy vuelve a haber una fuerte presencia norteña en los distintos seleccionados nacionales: Los Pumas, Los Jaguares, Pumas Seven, y Los Pumitas. Además de Las Pumas. Tucumán tiene hoy presencia en todos los seleccionados. Y no sólo jugadores aporta Tucumán a la UAR, también dirigentes, directores, managers, técnicos, médicos y preparadores físicos. 

LOS TUCU-PUMAS

La lista de jugadores tucumanos que integraron los distintos planteles de Los Pumas a lo largo de la historia, desde Julio Bach en 1975 hasta Julio Farías Cabello, Benjamín Macome y Nicolás Sánchez en este 2013, superan los cincuenta. Los Pumitas, en tanto, pasaron la barrera de los noventa, desde José Salas en 1978 hasta los cinco chicos que disputaron este año el Mundial Sub 20.

CAMPEONATOS ARGENTINOS

En 1966 Tucumán fue por primera vez subcampeón del Campeonato Argentino, máximo certamen nacional que se juega desde 1945. En 1975 logró el mismo puesto. Por aquellos tiempos era muy difícil para Tucumán llegar a una final, porque Buenos Aires presentaba dos equipos (Capital y Provincia) y porque en la década del 60 el mejor plantel del interior era Rosario. En los 70 lo fue Mendoza. A partir de los 80, Tucumán comienza a tener más presencia en las finales: pierde la de 1981 en Salta y la de 1982 en San Juan. Finalmente, el 6 de octubre de 1985 se consagra campeón por primera vez en su historia. Le gana a Buenos Aires en la cancha de San Martín, de Buenos Aires, por 13 a 9. Fue un triunfo inolvidable, con sabor a hazaña. Había sorprendido al país al derrotar al equipo liderado por Hugo Porta, integrado por doce Pumas. Fue el arranque de una época que marcó a fuego la historia del rugby de Tucumán, la llamada época dorada y el nacimiento de una mística denominada “naranja” (por el color de la camiseta). Tucumán se volvió a adueñar del primer puesto en los torneos de 1987, 1988, 1989, 1990, 1992, 1993. Luego de doce años, recién recuperó la corona en 2005. Y por última vez alzó la copa en 2010, para totalizar nueve trofeos en las vitrinas de la URT.

LOS INICIOS

El rugby de Tucumán se originó en la década del 30, cuando el profesor Mario Santamarina llegó a nuestra ciudad con una pelota ovalada. Así comenzó esta historia. Primero fue transmtiendo el \"virus\" del rugby a sus estudiantes, que miraban la pelota rara con sorpresa. Así se fue generando el deporte de los tackles y la ovalada en nuestras tierras. Primero se formó un equipo en el club Natación y Gimnasia, pro entonces el más grande de Tucumán. Se jugaron los primeros partidos interprovinciales y el 17 de julio de 1941 se oficializó la Sección de Rugby en el club de \"los blancos\". El 5 de setiembre de 1942 se creo Tucumán Rugby Club, el 21 de setiembre de 1943 el club Universitario, y el 23 de febrero de 1944 Cardenales Rugby Club. Estos cuatro equipos fueron los que fundaron la Unión de Rugby del Norte el 29 de febrero de 1944. El primer campeonato Anual se jugó ese mismo año 44 y los primeros campeones del rugby provincial fue Tucumán Rugby. Con el correr de los años fueron surgiendo nuevos clubes, muchos de ellos ya no están, como Atlético Tucumán, Estudiantes, Justicialistas, Los Halcones, Concepción Rugby, entre otros. 

El resto ya es historia conocida. Pasó el tiempo y en los días de hoy el rugby de Tucumán se convirtió en uno de los mejores del país.  

Por Tomás Gray
periodista del diario la Gaceta
y director de Tercer Tiempo Noa
www.tercertiemponoa.com

Tabla de posiciones

Zona "A"
Equipo Puntos
Natación y Gim. 9
Universitario (Tuc) 4
Cardenales 1
Zona "B"
Equipo Puntos
Lince 14
Huirapuca 10
Jockey Club (Tuc) 5
Tucumán Rugby 0
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